GALLETAS CON PISTOLA

Como habeis comprobado, no son galletas con pistola, esa era mi intención, después de haberme comprado la pistola en el Lidl, que tan bien nos publicitaba Cristina de "Kanela y limón", y sus perfecetas galletas, tan fácil me parecia, que cuando meto la masa en la pistola y me pongo a hacer las galletas, no se pegaba en el papel de horno quedaba en la pistola!!, me digo, tan tonta soy Dios mio, que no se usar la pistola??, jajajaja, cuando leo detenidamente la receta, la mantequilla a temperatura ambiente, no derretir en el microondas!!, pues fué lo que hice yo!!, jajaja, como me ivan a salir!!


Pero arreglado, unas bolitas aplastadas con un tenedor, al horno, después unos hilitos de chocolate derretido y unas galletas deliciosas!!
Casi todo tiene arreglo...



Y desde mi rincón me despido por estas fiestas, que paseis unas buenas navidades y un feliz 2012, que seais muyyy felices!!

ÁRBOL DULCE DE NAVIDAD

Para entretener un poco a los peques, un tierno bizcocho de chocolate, bañado en chocolate, y una super decoración!!, anda que no pusieron bolas, jajaja, mas las que se ivan comiendo, y las que se me cayeron a mi, vamos una odisea ;)
El molde de árbol de navidad, me lo mando el año pasado La Cocinera, mandando un código de barras de sus productos, tienen la promoción este año tambien, asi que si quereis, pasaros por su pagina y os informais.

Ingredientes:

3 huevos
100g de avellanas
6 galletas (de dinosaurios, sus favoritas)
100g de azúcar
30g de aceite de girasol
1/2 sobre de levadura
una pizca de sal

Se tritura las nueces y las galletas, se reservan.
Se baten los huevos con el azúcar y la pizca de sal, se añade las avellanas y galleta, la levadura, se bate, se añade el aceite y se bate bien.

Se pone en un molde untado de mantequilla, y al horno precalentado 180º- 40 minutos mas o menos.

Después de que esté frio desmoldar, cubrir con chocolate fondant fundido con un poco de nata liquida y mantequilla, y decorar con bolitas de colores.

Destrucción del valor del quetzal


Ramón Parellada

Año con año el quetzal pierde valor. Los economistas le denominan pérdida del poder adquisitivo o de compra. La razón no se encuentra como algunos creen en el aumento de los precios del petróleo ni en aumentos salariales ni en aumentos en impuestos como muchos suelen repetir porque antes estos cambios, con la misma cantidad de dinero, estas variaciones en precios implicarían de menos consumo de petróleo y sus derivados u otros productos, o causarían desempleo o frenarían el crecimiento económico.

La inflación se define popularmente como el aumento generalizado y sostenido del nivel de precios. Sin embargo, considero que esta definición es deficiente e insuficiente porque no permite ver la causa de la misma sino que sólo trata de medir uno de sus nocivos efectos. Prefiero la definición de la Escuela Austríaca de Economía que es el aumento de la oferta de dinero por encima de la demanda del mismo no causada por el mercado. La misma se puede explicar para Guatemala como el aumento en la cantidad de quetzales por encima de la demanda de los mismos no causada por el mercado.

Como el Banco de Guatemala posee el monopolio de emisión monetaria, o sea, es el único que puede aumentar o disminuir la cantidad de quetzales que hay en nuestra economía (oferta monetaria), entonces esta entidad es la principal responsable de la inflación en nuestro país y una de las consecuencias de la misma es la pérdida del poder adquisitivo de nuestra moneda.

La inflación no es sólo la pérdida del poder adquisitivo del quetzal sino que tiene más consecuencias pues cada vez que se incrementa la cantidad de quetzales no se distribuye a todos por igual ni al mismo tiempo. Así, quienes primero compran cuando hay más quetzales encontrarán productos al precio que refleja la antigua cantidad de quetzales que había en el país pero los que compran después o de último encuentran precios que ya han aumentado.

Los que ahorraron pierden porque cuando decidieron guardar y ahorrar una parte de sus ingresos, el quetzal valía más al inicio que al final del período de su ahorro. Aunque le paguen un interés por ese dinero, si la tasa es menor que la tasa de inflación entonces su dinero ahorrado valdrá menos que cuando lo decidió ahorrar. Con ese dinero podrá comprar menos bienes y servicios que antes.

Los asalariados pierden poder de compra porque ahora podrán comprar menos que hace un año. Los que tienen deudas devolverán quetzales con menor valor del que recibieron aunque de nuevo, si la tasa de interés que pagan por sus préstamos es mayor que la inflación entonces quien recibe ese dinero quedará compensado. Vemos pues que la inflación provoca injustas transferencias de riqueza de unos a otros.

La forma común de medir la inflación se lleva a cabo en Guatemala por el INE (Instituto Nacional de Estadísticas) y el Banco de Guatemala a través del IPC (Índice de Precios al C0onsumidor). Se registran así las variaciones de los precios de una canasta de varios bienes y servicios que consumen los guatemaltecos.

De acuerdo al IPC publicado mensualmente por el banco de Guatemala, de diciembre del año 2001 a noviembre de este año el aumento inflacionario ha sido del 88.17%. Esto es que con un quetzal de hoy apenas se puede comprar un 53.14 de lo que compraba en diciembre del 2001. Nuestro quetzal ha perdido la mitad de su valor o sea que compra hoy la mitad de lo que se compraba hace 10 años.

La principal función del Banco de Guatemala es mantener el poder adquisitivo del quetzal. ¿La está cumpliendo? Definitivamente que no.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día jueves 15 de diciembre 2011.

Dejamos atrás


JORGE JACOBS A.

Este año fue uno extraordinario. Nos trajo muchos retos, muchos desafíos, muchas victorias, algunas derrotas, muchas bendiciones pero sobre todo muchos cambios, aquí y en todas partes. Creo que va a ser uno de esos años dignos de recordar. Uno de los cambios para mí más memorables es la transformación de varios países del norte de África. Nadie podría haber previsto hace un año que la inmolación de un tunecino iba a ser la chispa que encendiera el fuego que consumió a varios dictadores.

Mucho menos que un año después ya no quedarían ni las huellas de Muamar el Gadafi.

Ciertamente, no podemos decir que la “primavera árabe” ya haya terminado ni mucho menos que haya acabado con los vicios que la generaron, pero creo que es el inicio de más cambios en esa región. Mucha gente cree que esta será la puerta para que se radicalicen esos países; sin embargo, yo estoy convencido de que los orígenes de estos cambios tienen su raíz en deseos de la gente de más libertad, por lo que creo que, aunque haya tropiezos y reveses, poco a poco se irán consolidando sociedades más abiertas.

Otro de los cambios que más atención me han merecido es el que también creo que es el inicio del fin del Estado benefactor-mercantilista en su encarnación actual —digo esto porque no descarto la increíble capacidad que tienen para reinventarse quienes gustan de vivir a expensas de los demás—. Este proceso lo podemos ver palpablemente en varios países de Europa, los cuales están llegando a niveles insostenibles de déficit y deuda.

A este respecto, siempre recuerdo una de las frases célebres de Margaret Thatcher: “El socialismo funciona hasta que se les acaba el dinero de las demás personas”. Y esto es precisamente lo que podemos ver actualmente en varios países de Europa. Se dedicaron a vivir de “prestado” durante mucho tiempo, creyendo que nunca se les acabaría el dinero de “alguien más”, pero la fuente no podía ser eterna y son varios los gobiernos que ya llegaron al punto donde no pueden conseguir más dinero prestado.

Como suele suceder en estos sistemas llenos de incentivos perversos, quienes siempre terminan pagando el pato son los más trabajadores y responsables, en este caso los ciudadanos alemanes, pero no nos debería extrañar que, tarde o temprano, hasta ellos le zafen bulto a sus gobernantes y se nieguen a pagar lo que los demás se comieron.

Es interesantísimo notar, a pesar de las acusaciones en contra del “capitalismo”, que la crisis, el déficit y la deuda es de los gobiernos, y no de las empresas y personas trabajadoras. Así que, que no lo engañen, esta no es una crisis del capitalismo, es una crisis del Estado benefactor-mercantilista.

¿Y en Guatemala? Dejamos atrás, finalmente, a esta administración llena de corrupción e ineficiencia como la que más. Lo que no es garantía de que la siguiente no sea igual, por lo que tenemos todos los ciudadanos la obligación de seguir atentos a fiscalizar a los gobernantes para que no abusen del poder.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día jueves 15 de diciembre 2011.

CENTROS DE SALMÓN A LA VINAGRETA DE LIMÓN

Tenía en el congelador unos centros de salmón que me habían mandado Pescanova cuando gané el concurso, y en el paquete venia esta receta.
Vienen dos centros y muy gorditos, me han gustado mucho.
Una idea estupenda para estas fiestas que vienen, con una sopita de marisco delante, una cena buenisima, y sana!

Ingredientes: 2 personas

Un paquete de centros de salmón pescanova (vienen dos centros)
200g de gulas
un puñado de gambas congeladas
dos dientes de ajo
aceite de oliva

Vinagreta:

zumo de medio limón
4 cucharas de aceite de oliva
perejil

Descongelar el salmón, las gulas y las gambas previamente.

En una taza, poner el zumo de limón, el aceite, y una cucharada de perejil picado, y batir con un tenedor.

En una sartén con un poquito de aceite de oliva, doramos ligeramente, el ajo picadito, echamos las gambas, las salamos un poquito, y cuando estén hechas, echamos las gulas y las cocinamos unos minutos.

A la vez, en otra sartén con un poquito de aceite de oliva, hacemos a la plancha el salmón.

Emplatar, poner las gulas con las gambas, a un lado el salmón, y echar por encima la vinagreta.
Listo para comer, buenisimo!