Condecorados hoy, condenados mañana


Marta Yolanda Díaz Duran

Si por algo se han distinguido nuestros gobernantes y el personal a su servicio es por hacer más pobres al resto de habitantes de Guatemala.

No serían Álvaro Colom y su séquito los primeros en pasar de ser condecorados a recibir la única mención que merecen: la de condenados por corruptos. Al fin, ya antes que ellos recorrieron ese camino Alfonso Portillo y Francisco Reyes. Pienso que los primeros nombrados, al igual que los segundos, tampoco pasarán de conde a marqués, tal vez porque no aprendieron, a pesar de tantos años, a mover el abanico como se debe, parafraseando un viejo refrán.

Lo despreciable en ambos casos no es sólo el hecho de que la principal acusación contra los mencionados sea de corrupción, sino que la mayoría de tales condecoraciones se las otorgaron ellos mismos. ¿Qué validez tienen ante las circunstancias citadas? Por supuesto, no faltará el burócrata hipócrita o el oportunista interesado en conseguir algún favor del gobernante que justificará tal decisión y hasta alabará el que tengan el descaro de autocondecorarse.

Lo anterior, a mi parecer y según algunos estudiosos de la conducta humana, denota un serio complejo de inferioridad que se esconde detrás de una fachada de superioridad y pretensión de saber qué deben hacer los demás con sus vidas. Como escribió Raúl de la Horra en uno de sus artículos recientes en elPeriódico: “La fanfarronería o inflación del ego [es un recurso] para compensar sentimientos de minusvalía y de inferioridad, atribuyéndose virtudes exageradas”. Inflación del ego que en este caso es reconocida con una insignia, no merecida, en el pecho.

Si por algo se han distinguido nuestros gobernantes y el personal a su servicio (y no al servicio del ciudadano a quien se deben), además de la corrupción estatal alimentada por los buscadores de privilegios de casi todos los sectores (mercantilistas, sindicalistas, ambientalistas...), es por hacer más pobres al resto de habitantes de Guatemala.

En las evaluaciones mundiales recientes, Guatemala ha sido una de las naciones peor calificadas. Por ejemplo, en el Índice de Percepción de la Corrupción retrocedió 29 puestos (bajó del 91 en 2010 al 120 en 2011). En el reporte Doing Business, elaborado por el Banco Mundial, cayó al puesto 97 de 183 países evaluados. Además, en el Índice de Competitividad Global que elabora el Foro Económico Mundial, ocupamos la posición 84 de 142 países; y en el Índice de Libertad Económica se encuentra en la casilla 79 de 183 países.

Si a lo anterior agrego lo comentado por Carroll Ríos de Rodríguez en su columna en Siglo.21 del miércoles pasado (“Es deplorable la calificación de Guatemala en el Índice de Estado de Derecho de 2011, generado por el World Justice Project... en criminalidad, Guatemala ocupa la casilla 63 de los 66 países medidos”) el único reconocimiento que merece el Gobierno de Guatemala es a la peor gestión vista en lo que va del siglo. Y más que condecorados, deben ser condenados a devolver todo lo que han robado y a pasar algunos de ellos el resto de su vida en la cárcel.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día lunes 12 de diciembre 2011.

Drogas: ¡una guerra perdida!


Ramón Parellada

De diciembre de 2006 a la fecha han muerto aproximadamente unas 50 mil personas en México, relacionadas con la prohibición a las drogas. Gran parte de ello se debe a la gran ofensiva que ese gobierno emprendió contra los narcotraficantes. Estas cifras que manejan los periódicos del vecino país son de escándalo.

Un amigo mexicano me comentó que la mayoría de los homicidios ni siquiera han sido investigados por las autoridades. Parece ser que sólo hay investigaciones de unos 2 mil homicidios atribuidos a la guerra contra las drogas. Además, se habla de más de 10 mil desapariciones forzadas.

Esta cifra de 50 mil muertos en tan sólo 5 años, de ser cierta, es ya superior a los 37 mil muertos durante todo el conflicto armando en Guatemala de 1960 a 1996 (36 años). Por cierto, aprovecho para aclarar que en Guatemala se manejan cifras de 200 mil muertos o incluso 250 mil pero sin evidencia. Este mito de los muertos durante el conflicto armado está bien estudiado y documentado en el capítulo XXV del segundo tomo del libro del profesor Carlos Sabino, Guatemala, la historia silenciada.

El asunto que quiero traer a colación tiene que ver con la intención del gobierno del general Otto Pérez Molina de emprender una guerra fuerte contra el narcotráfico, y para ello ha escogido a sus mejores hombres para dirigir el Ministerio de Defensa y de Gobernación. Yo creo que las personas designadas son tremendamente capaces y están muy bien entrenadas para los puestos mencionados. También creo que si la lucha se hace con los kaibiles, que son las fuerzas especiales de Guatemala, muchos narcotraficantes sufrirán las consecuencias pero la guerra no terminará jamás, pues es dispareja y será una guerra perdida con muchísimos muertos. Me atrevo a decir que ocurrirá una carnicería como la que está ocurriendo en México.

La guerra contra las drogas no podrá ganarse jamás con las armas. ¿Por qué? Porque los incentivos están dados para que por cada narcotraficante que caiga aparezcan otros tratando de ocupar su lugar. Por cada kilo de cocaína que se decomise el precio se incrementará y aparecerá otro productor. Lo que está haciendo México es encarecer el precio de las drogas y, por consiguiente, hace más atractivo para los narcotraficantes correr el riesgo y armarse más; además de ser más capaces de corromper a los funcionarios públicos empanzando por las fuerzas armadas y de seguridad, así como a los jueces.

El caso de México es espantoso. Han sido muy valientes en esta guerra pero han provocado una masacre sin igual. Grupos de narcotraficantes matándose entre ellos cruelmente por ocupar el poder que otro ha dejado por haber caído. Ya lo vivimos en Petén por los temibles Zetas. Hemos visto también que si los narcotraficantes quieren acabar con la cabeza, lo pueden hacer, como fue el caso de los dos ministros que fueron asesinados al caer sus helicópteros. No fue coincidencia ni accidente, fue un atentado.

¿Qué hacer? Creo que si Guatemala hace lo que está haciendo México los homicidios se incrementarán en vez de disminuir como fue la promesa del general Pérez Molina. Pienso que hay que despenalizar la producción, distribución y consumo de drogas. Políticamente se tiene que hacer un frente de varios presidentes y ex presidentes de los países que más estamos sufriendo por la prohibición, para llegar a Estados Unidos de América con una postura firme a favor del fin de la guerra contra la prohibición a las drogas, como ocurrió hace 77 años con la prohibición al alcohol.

La drogadicción no es buena, pero la prohibición no la elimina ni permite ayudar al drogadicto a salir de ella, sino que genera más muertes violentas, corrupción y temor.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Siglo 21", el día jueves 08 de diciembre 2011.

¿Caída o enroque?


JORGE JACOBS A.

La noticia reciente más sonada en Guatemala es la persecución penal contra Gloria Torres, hermana de la exesposa del presidente, por acusaciones de lavado de dinero y corrupción. La pregunta del millón es: ¿es esta exclusivamente una legítima persecución penal o es una venganza fraguada desde los languidecientes círculos de poder de esta administración? La pregunta es clave ya que creo que casi nadie cuestiona el hecho de que se persiga estos casos de corrupción. Esta persecución penal debiera servir de ejemplo a todos aquellos que de una u otra manera se apropian ilegítima e ilegalmente de los fondos de los tributarios.


Lamentablemente, aquí llegamos al verdadero quid del asunto: ¿podemos esperar que el Ministerio Público y el resto del sistema judicial investiguen y persigan todos los casos de corrupción que se dan dentro de la administración pública o simplemente vemos, como muchos sospechamos, una persecución penal avivada por presiones políticas con el fin de vengar rencillas familiares pasadas?

Si este último es el caso, en lugar de sentar un buen precedente, esta persecución lo único que haría es enseñarle a los pícaros que no deben pelearse ni traicionar a quienes por el momento “detentan el poder”, so pena de caer en desgracia y parar en la cárcel.

Las sospechas al respecto son muchas. ¿Por qué hasta ahora y no antes, cuando desde hace dos años ya había sido denunciado públicamente en los medios de comunicación y algunos de los involucrados en las investigaciones periodísticas cuentan la renuencia que había en ese momento de parte de las autoridades para darle seguimiento al caso?

¿Por qué solo este caso, que no está directamente vinculado con la administración actual, cuando también han habido varias denuncias de lavado de dinero contra la misma Gloria Torres durante esta administración y en mucho mayor volumen, como por ejemplo el caso de las maletas de dinero trasladadas a Panamá por allegados a ella?

Hilando más fino. ¿Será que Gloria Torres simplemente es el chivo expiatorio negociado entre la administración saliente y la entrante para garantizar impunidad a los salientes? Hay que ponerle mucho ojo a esto y los del PP tienen mucho camino que recorrer para demostrar que esta no es una negociación como la que se ha dado en todos los cambios de gobierno anteriores, en donde ambas administraciones deciden a quién se perseguirá por corrupción de la administración saliente para que la entrante pueda lavarse la cara y decir que sí persiguió la corrupción del gobierno anterior, pero sin que esta persecución llegue a las más altas esferas, bajo la premisa de que “mañana me lo pueden hacer a mí”.

Como en Guatemala el “piensa mal y acertarás” tiene mucha trascendencia, queda ahora en el MP y en el PP demostrar que la persecución contra Gloria Torres no es una venganza o una negociación política. ¿Cómo lo demuestran? Persiguiendo los demás casos de corrupción que se dieron durante la administración de los Colom Torres.

Artículo publicado en el diario guatemalteco "Prensa Libre", el día jueves 08 de diciembre 2011.

Dias de descanso en Talavera

Hemos estado unos días de relax en Talavera de la Reina, en casa de mi amiga Mercedes, han sido unos días muy bonitos, la ciudad, preciosa, y los anfitriones Mercedes y Alfredo, junto con sus hijos, los mejores, como Reyes nos trataron.

También coincidimos con Lanas, y con Martuki, otros amigos, cocinitas, y pasamos una velada maravillosa, de tantas risas!! Hasta un video hicimos cocinando!!

No hicimos fotos de la comida chicos!!, un arroz con bogavante, que hizo Mercedes riquisimo!, unas vieras a la plancha Lanas, que yo no las habia probado nunca y nos gustaron mucho, una ensalada templada de gulas, que buena!!, y el postre que con quemaduras de 2º grado y todo, jajaja, unos coulants de turrón que estan deliciosos!...

Cenamos en un restaurante, que tenía espectáculos, y coincidio que era el 10º aniversario de monólogos, y salieron mas de 12 monologistas, que risas!!!, no se vosotros pero yo cuando veo a Pedro Piqueras o a Matias Prats, me parto de risa, jajaja. Hasta un mojito nos tomamos que yo no lo habia probado nunca y me gusto mucho.

Gracias a todos por hacerme pasar unos dias tan bonitos, y descansados, que no me llevé a los niños, jajajaja, mi madre y mi hermana, quedaron de ellos hasta el moño, jajajaja.

Aqui os pongo unas fotos de esta ciudad tan bonita ...

El parque, precioso!


El puente romano

Otras vistas de Talavera

Atardecer sobre el rio Tajo


Talavera de noche

Y no pongo mas fotos para no aburrir, pero han sido unos días especiales, gracias Mercedes!!

BOCADITOS DE ANCHOA "GONSAL"

Haber si pongo este blog en movimiento...
Una receta, con Anchoas Gonsal, que han sido tan amables de mandarme una muesta de su producto, y me han encantado, solas con pan buenisimas!!, y si con ellas haceis esta receta con champiñones, queso de cabra, y tomate cherry, una explosión de sabor!!, probarlas!



Ingredientes:


Anchoas Gonsal
tomates cherrys
rulo de queso de cabra
champiñones

En una fuente para el horno, untar de aceite de oliva, poner los champiñones limpios y sin tallo, salar al gusto, pone encima una loncha de queso de cabra encima, un rodaja de tomate cherry, y encima la mitad de una anchoa, y al horno precalentado 200º, hasta que se hagan, 15-20 minutos, según tamaño.